jueves, 29 de septiembre de 2016

ARCANO XIV- LA TEMPLANZA- CAMINOS DE CONOCIMIENTO (TAROT)

TAROT


La carta viene representada por un ángel con alas que está pasando agua de una jarra a otra. El ángel representa la virtud. Este riega las plantas que tiene a sus pies y les da vida. Las jarras son una de oro (el futuro) y otra de plata (pasado). El hecho de pasar agua de una a otra significa equilibrio y el presente. El agua regenera, porque representa nuestro conocimiento. El color dorado significa el poder y lo divino. Con el decimocuarto arcano mayor del Tarot, cuyo origen es la Fuerza (XI) y cuyo complemento es la Justicia (VIII), estamos en presencia de la cuarta virtud cardinal.

Representa: El autodominio, el autocontrol, el equilibrio, la moderación, el dar apoyo, la amistad, la regeneración.
TAROTCabalística: Lo asocia con la letra nun, con el signo de Acuario o Sagitario y con el número 50.
Esotéricamente: La asocian con Virgo. El 5 (13=4+1=5) Es del elemento Tierra y la estación del Otoño.
En numerología representa al número 14: Es la transmutación, la metamorfosis, los cambios, pero en positivo porque es la suma de 7+7.

LA TEMPLANZA nos muestra necesidad de ajustes, de balances en nuestra vida y de buscar un término medio. Es el símbolo de la resurrección y la nueva vida. Aquí vemos al ángel, mezclando el contenido de dos vasijas, combinando las energías contrarias, a las que complementa. Esta carta manifiesta las potencialidades ocultas que se van desplegando, y las facultades que se desarrollan y solidifican, así como las decisiones que se toman confiadamente y los estados de ánimo producto de estas decisiones. Se trata de una carta que siempre significa buena salud, tanto en la parte física como en la relacionado con el alma.
La carta de la Templanza nos anima a desarrollar nuestra conciencia en relación con las verdades que plantean la filosofía y la religión. No nos dice que las aceptemos ciegamente, sino que, al mirar la vida desde esa perspectiva, quizá encontraremos una importante e inesperada fuente de satisfacción.

La Templanza es una carta que se refiere a la presencia de un ángel. Alguien que opera, a veces desde el anonimato, por nuestro bien.

En múltiples ocasiones se refiere a la necesidad de operar de forma armoniosa, equilibrada, moderada. No dejarnos llevar por los pensamientos más racionales ni actuar de forma puramente emocional. Saber encontrar un equilibrio.
TAROTNuestra decisión tiene que tomarse sabiendo combinar los extremos. Como el agua y el vino de las copas, hay que saber qué emplear de uno y otro lado.
También puede alertar, ser una llamada a la contención a los instintos sexuales. No dejarse arrastrar por una relación puramente pasional. Se requiere del amor.

Esta entidad angélica lleva en la frente el símbolo solar y en el pecho, Según Waite, está mezclando la esencia de la vida, y este hecho se representa también por la posición de los pies, uno colocado en tierra y el otro, en el agua. El ángel, mediador entre los mundos, significa también  la capacidad de armonizar  la naturaleza intelectual con la material. El sendero que se ve detrás de la figura  representa el camino espiritual que, sólo cuando se alcanza el final, lleva a conocer el secreto de la vida eterna.

LA TEMPLANZAEsta lámina se considera generalmente el símbolo de la alquimia. Es la entrada del espíritu en la materia, el símbolo de todas las transfusiones espirituales. El genio alado realiza y encarna en el plano material las obras de la Justicia, pero no crea nada por si mismo. La Templanza se contenta con trasvasar, de un recipiente a otro, un líquido ondulante que permanece invariable, sin que nunca se pierda una gota. Sólo la envoltura exterior, el vaso, cambia de forma y color, relacionado con la reencarnación o de la transmigración de las almas Así, entre la Muerte (XIII) y el Diablo (XV), la Templanza alada nos recuerda la gran ley de la perpetua circulación de los fluidos de la vida en el plano cósmico, y en el plano psicológico la necesidad del difícil equilibrio interior que debemos mantener entre los dos polos de nuestro ser, hecho mitad de rojo y mitad de azul, de tierra y de cielo. Si el líquido que se vierte de una a otra vasija tiene ondulaciones que no tienen nada que ver con las leyes físicas, es porque la serpiente es aquí, una vez más, el símbolo del paso indefinidamente recomenzado de un mundo a otro. 

TAROT

El obsequio más grande otorgado por el Creador al ser humano es el libre albedrío, la libertad de elección. No existen fuerzas ocultas que nos obliguen a seguir un camino espiritual o material, o que nos obliguen a elegir uno u otro sendero acción. Todo lo que nos sucede en la vida es cuestión de elección, desde permitir que abusen de nosotros hasta abusar de otros, desde ser esclavos o experimentar libertad. Nuevamente la "inversión mental" del Colgado nos puede ayudar a entender estos conceptos.
La buena noticia expresada por la carta de la Temperancia es que una vez que elegimos libremente andar por el sendero espiritual, somos capaces de percibir la guía interna que siempre ha estado ahí para acompañarnos. Sin embargo, ahora podemos elegir pedirle ayuda. La Temperancia nos asegura que nunca estamos o estaremos solos, siempre habrá un "ángel" que nos ayude en los momentos más difíciles.

La elección consciente en todos los actos de nuestra vida es lo que pide la Temperancia; ciertamente no siempre acertaremos y podremos equivocarnos, pero siempre podremos corregir el camino. Un arquero principiante seguramente fallará muchas veces hasta que, a través de la rectificación y la constante práctica, pueda dar en el blanco la mayoría de las veces. Nuestro blanco puede ser espiritual o material. Cuando nos concentramos y elegimos voluntariamente avanzar hacia él y perseveramos, nada puede evitar que lleguemos a nuestra meta. La Temperancia nos indica que los pasos que nos permiten alcanzar la iluminación (más allá del ángel en la carta) son: experimentación, verificación, rectificación y nueva experimentación.

Esta forma de trabajo permite temperar o templar nuestro carácter, para que pueda soportar los golpes de la vida. 
Lo mismo se aplica a una espada que debe ser sometida a los efectos del calor y el frío para que sea de utilidad. La Temperancia nos dice que debemos aprender a dominar nuestras elecciones y nuestros deseos basándonos en la prueba misma. En realidad no existe logro alguno sin el atreverse a actuar. La Gran Obra de los alquimistas se obtiene al ejercitar el deseo como una elección consciente y ponerla a prueba por la acción misma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Popular Consejos