viernes, 19 de agosto de 2016

ARCANO XIII "LA MUERTE"- CAMINOS DE CONOCIMIENTO (TAROT)


A esta carta, se la llama El Arcano XIII y su carta no lleva más que el número, no va escrita la palabra muerte, simplemente para no nombrar ni ver la palabra muerte. Viene representada por un esqueleto, que lleva una guadaña en la mano izquierda, con la que va cortando cabezas y hierbas. Sus huesos son rosas, representan la sensibilidad de la vida humana. Corta una cabeza de niño y una de un rey, para demostrar que la muerte y los cambios pueden pasarle a todos. Un pie está hundido en la tierra, ya que forma parte integrante de ella. Su cabeza tiene forma de luna, simboliza la noche y la regresión. Va cortando las malas hierbas con su guadaña con lo que aleja todo lo malo, para dejar salir lo bueno. 


Representa este naipe: expresa la evolución importante, el duelo, la transformación de los seres y las cosas, el cambio, la fatalidad ineluctable, muerte en nuestras vidas de algo, pero no necesariamente muerte física. Muchas veces el cambio es positivo, para hacer otras cosas o porque llega otra persona u otro acontecimiento a nuestra vida, que produce un cambio. Nacimiento de nuevas ideas. "Promete desengaños, desilusiones, muerte de afectos, negativas en lo que se solicita, colapso, gozos puros y gratos al Alma, mejoras de doloroso disfrute, ayuda de amigos. Renovación de condiciones, las buenas para peor y las malas para mejor". 

En la Cabalística se asocia con la letra mem, con el signo de Escorpión, con los planetas Saturno y Marte y el número 40. Esotéricamente La asocian con el elemento Agua. La Muerte es, en muchos sentidos, una conmemoración de la vida. Es la primavera tras un largo y frío invierno. Cuando la primavera llega, la tierra se calienta y comienzan a brotar nuevas semillas y hojas. En el aire reina una sensación de renovación y frescura. Los animales, las plantas y los seres humanos renacen. La Muerte es el símbolo del renacimiento. 

En numerología representa al número 13 : Es el cambio, la transformación, para unos es positivo y para otros negativo. Puede ser 10+3 o 6+7. Es un número de grandes síntesis. El Arcano No. 13 contiene “El Evangelio de Judas” representa la Muerte del yo, es la Disolución del Ego. Judas simboliza al Ego, al que se tiene que decapitar. Axioma Trascendente: "La noche ha pasado y llegado el nuevo día, vístete pues con las Armas de la Luz". 


Un esqueleto cubierto con una armadura negra avanza montando un caballo blanco llevando un estandarte en el que hay una rosa de cinco pétalos que recuerda el símbolo esotérico de los Rosacruz. A pesar de que el caballero está desarmado, a su paso caen reyes prelados y hombres comunes. En el horizonte, entre dos torres, luce el sol de la inmortalidad. Waite, como otros esoteristas antes de él, se refería a esta carta como la muerte mística, es decir, de la conciencia, determinada por un rito de paso o una iluminación anterior. 

La Muerte constituye una cesura en la serie de imágenes taróticas y que seguidamente vienen los arcanos más elevados, de suerte que se puede hacer corresponder a los 12 primeros a los pequeños misterios y los siguientes a los grandes misterios, pues es manifiesto que las láminas que siguen tienen un carácter más celestial que las precedentes. Como el Juglar, la Muerte corresponde en astrología a la primera casa horoscópica. 

La muerte tiene varias significaciones. Liberadora de las penas y las preocupaciones, no es un fin en si misma; abre el acceso al reino del espíritu, a la vida verdadera: mors janua vitae (la muerte puerta de la vida). En sentido esotérico, simboliza el cambio profundo que sufre el hombre por efecto de la iniciación. El profano debe morir para renacer a la vida superior que confiere la iniciación. Si no muere en su estado de imperfección, se le veda todo progreso iniciático. Asimismo, en alquimia, el sujeto que ha de constituir la materia de la piedra filosofal, encerrado en un recipiente cerrado y privado de todo contacto exterior, debe morir y purificarse. 

Así la decimotercera lámina del Tarot simboliza la muerte en su sentido iniciático de renovación y renacimiento. Después del Ahorcado místico, completamente ofrecido y abandonado, que recupera fuerzas al contacto con la tierra, la muerte nos recuerda que debemos ir aún más lejos y que ella es la condición misma del progreso y de la vida. 

Todo en el arcano tiende a la ambivalencia, para remarcar que está íntimamente ligada a la muerte, también la muerte es el manantial de la vida, no sólo de la espiritual, sino de la resurrección de la materia. Es preciso resignarse a morir en una prisión oscura para renacer en la luz y la claridad. Igual que Saturno poda el árbol para que se rejuvenezca, Shiva transforma los seres, destruyendo su forma sin aniquilar su fundamento. La muerte es, de otro lado, la suprema liberación.

En sentido afirmativo este arcano simboliza la transformación de todas las cosas, la marcha de la evolución, la desmaterialización. En sentido negativo, melancolía, descomposición, final de algo determinado y por ello integrado en una duración. Todas las alegorías e imágenes de la muerte tienen el mismo sentido. La mitología griega la hacía hija de la noche y hermana del sueño. Horacio la representa con alas negras y una red con la que cazaba las víctimas, red idéntica a la de los dioses uránicos y a la del gladiador romano. La muerte se relaciona con el elemento tierra y con la gama de colores que va del negro al verde pasando por los matices terrosos. El estiércol está asociado a su simbolismo. 

El aspecto de la carta de la Muerte nos lleva a preguntar hasta qué punto buscamos una solución a nuestros problemas. ¿Nos limitamos a «ir tirando», a cortar continuamente las hojas de nuestros problemas para que vuelvan a crecer y continúen afligiéndonos? 




En el Tarot Mítico aparece representada por Hades. En el Tarot de El Señor de los Anillos es representada por un Espectro del Anillo.

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