lunes, 11 de mayo de 2015

¿PORQUE Y COMO DEBEMOS ARRULLAR A UN BEBE?




Cuando el bebé nace, se siente perdido con tanto espacio a su alrededor. Sus brazos y piernas responden con espasmos si no encuentran pronto un límite físico que lo contenga. Acaba de salir de un saquito en el que estuvo completamente encogido, calentito... Era lo que necesitaba y lo que, de alguna forma, sigue necesitando. Por eso, envuelto como un gusanito el bebé se siente relajado, confiado, seguro.

Los estudios demuestran que el arrullo favorece el sueño, ya que se reducen los despertares espontáneos durante la noche, y alivia el llanto (a veces cesa inmediatamente), porque la contención física relaja el sistema nervioso.

Todas las mamás primerizas nos enfrentamos a esta pregunta: ¿Cómo arrullar a un bebé? Sabemos que debemos moverlo de manera suave y brindarle calor con nuestro cuerpo o incluso una manta ligera, pero no vamos a saber cómo arrullar a un bebé hasta que lo conozcamos y vayamos acomodándonos para hacerlo, así que te recomendamos tener mucha paciencia para comenzar e ir conociendo a tu hijo o hija para ayudarlo a descansar de la mejor manera.

La técnica es muy eficaz con los recién nacidos, pero hay que ir limitándola conforme crecen. En el segundo mes de vida el bebé necesita más libertad de movimiento y hacia los tres meses muchos dan señales de que no quieren ser envueltos. Otros quizá sigan necesitando el arrullo para dormir, aunque debemos dejar de hacerlo cuando aprendan a darse la vuelta solos.

La manta que utilices para arrullarlo debe ser suave y ligera, cuadrado, de entre 1 y 1,20 metros de lado. Es esencial envolver con firmeza, ya que si la tela está suelta no transmite una señal eficaz de regulación al sistema nervioso.

Es una respuesta relativamente sencilla, lo primero que debes considerar es que debes dedicarle tiempo para hacerlo, no quieras que tu hijo de repente se duerma como un adulto, que se acuesta sobre una almohada y cuenta borregos para dormir, para un bebé, el arrullo es recordar la paz y tranquilidad que le implicaba estar en el vientre materno, los papás debemos recrear de alguna manera esos momentos para ayudarlo a dormir y que el sueño cumpla su cometido, el descanso, renovación y crecimiento del bebé.

Los papás debemos comenzar a crear un ambiente apto para que podamos arrullar a un bebé, es decir, hacer el espacio en el que estamos, ya sea su habitación o en una parte de la casa, debemos apagar los aparatos eléctricos, como la televisión o el radio o en su caso, poner música relajante como música clásica o canciones de cuna para que nuestro hijo vaya sabiendo que es momento de descansar un poco.

Los papás lo mejor que pueden hacer es cargar a su hijo entre sus brazos, el bebé debe estar calientito y con ropa cómoda, para que se vaya acurrucando con los papás, así podrán transmitirle su cariño y el pequeño irá fortaleciendo su confianza y se sentirá que es lo más importante en la vida de los papás. Los latidos del corazón de mamá o papá lo ayudan a descansar, así como a recordar que eran muy familiares al estar en el vientre de mamá, son muy familiares y tranquilizantes para ellos.

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