sábado, 19 de septiembre de 2015

LOS RESFRIADOS EN LOS BEBES SON MAS COMUNES QUE LO QUE PIENSAS

Una de las razones por las que los bebés se resfrían mucho es porque sus sistemas inmunitarios no están totalmente desarrollados, lo que los hace más vulnerables a las enfermedades. Además, existen más de 200 virus diferentes que producen el resfriado común. Tu bebé tendría que sufrir todos esos resfriados para ser inmune a ellos.

A medida que tu pequeño crezca, es probable que explore, toque y se lleve a la boca todo tipo de cosas, de manera que será muy fácil que pasen a sus manos los virus que causan resfriados. Si se lleva los dedos a la boca o a la nariz, o se frota los ojos, el virus le afectará.

Tu bebé se puede enfermar con más frecuencia durante los meses de otoño e invierno porque el aire frío y la calefacción de los ambientes cerrados secan sus membranas nasales, lo que facilita el ingreso de estos virus. Además, cuando hace frío pasa más horas adentro, donde los virus se pueden propagar con más facilidad de una persona a la otra.

La mayoría de los niños tienen, en promedio, entre seis y 10 resfriados al año. En las familias con niños que van a la guardería o a la escuela, el número de resfriados puede alcanzar los 12 al año. (El promedio de resfriados en una persona adulta es de dos a cuatro por año).

¿Cómo sé si tiene un resfriado y no una gripe, alguna otra enfermedad, o incluso alergias?
No es fácil darse cuenta. Si tu bebé tiene un resfriado, podría gotearle la nariz con una mucosidad transparente, que puede hacerse más gruesa y volverse gris, amarilla o verde en una semana aproximadamente. Y podría tener tos o un poco de fiebre.

Si tiene fiebre, obsérvalo cuando le baje. Si juega y come normalmente (o casi normalmente, ya que podría tener un poco menos de hambre y sentirse un poco más débil), entonces seguramente se trata de un resfriado. En cambio, si le baja la temperatura y aún se siente enfermo, puede que tenga algo más grave que un resfriado.

También la gripe o influenza o bien otra enfermedad, puede presentarse de manera repentina y es probable que esté acompañada de diarrea o vómitos. Si por otro lado, la tos y congestión aparecen antes que la fiebre, es muy probable que esté resfriado.

Si le pican y le lloran los ojos y la nariz también le pica y gotea, estos son los síntomas típicos de la alergia, como también lo son los ataques reiterados de estornudos y la comezón en la piel durante semanas o meses. Además, la mucosidad que sale de la nariz continuará siendo transparente, en lugar de hacerse espesa y volverse amarilla o verde como ocurre con los niños que sufren de resfriados. Las alergias no harán que le suba la fiebre.

¿Cómo debería tratar el resfriado de mi bebé?

Si bien ningún medicamento logra que un virus se vaya más rápido, puedes ayudar a que tu bebé se sienta mejor e impedir que la infección empeore haciendo que descanse lo suficiente y beba líquidos en abundancia. Si es menor de 4 meses, eso significa que deberá recibir suficiente leche materna o de fórmula. A los 4 meses puede además tomar un poco de agua, y a los 6 meses puede empezar a beber jugos.

Dado que la mayoría de los niños no aprenden a sonarse la nariz hasta alrededor de los 4 años, a continuación te aconsejamos algunos métodos para aliviar la congestión nasal de tu bebé:

Usa gotas salinas y succiona. Inclina hacia atrás su cabeza e introduce en los orificios nasales gotas salinas de venta sin receta médica (agua con sal) para aflojar la mucosidad. Unos minutos después, extrae el líquido y la mucosidad con un aspirador nasal (pera de goma).

Si tu bebé tiene dificultades cuando lo amamantas debido a que está congestionado, aspírale la mucosidad 15 minutos antes de darle el pecho. Podrá entonces respirar y succionar al mismo tiempo.

Aplícale vaselina. Ponle un poco de vaselina en la parte exterior de los orificios nasales para disminuir la irritación. No uses aerosoles nasales salvo que el médico esté de acuerdo. Puede que momentáneamente den resultado, pero el uso continuado también puede empeorar la congestión.

Humedece el aire. Usa un humidificador o vaporizador de aire frío para humedecer el aire en su habitación. O llévalo al baño, abre el agua caliente, cierra la puerta, y permanece sentada con él por unos 15 minutos en ese ambiente lleno de vapor. Un baño tibio puede dar el mismo resultado.

Quizá tu bebé duerma mejor en su silla de seguridad para el auto, en una posición semierguida. Eso podría funcionar por algunas horas durante el día, mientras duerme su siesta, por ejemplo.

Sin embargo, los expertos generalmente no recomiendan que dejes a tu pequeño dormir en su asiento para el auto, sillita vibradora o columpio (aun si está bien sujetado) porque dichos productos no fueron diseñado para ese propósito. Estos podrían incluir protectores acolchados que presentan un riesgo de asfixia. Además, la silla infantil podría caerse si no está instalada en el auto y el bebé se mueve mucho.

Nunca uses almohadas dentro de la cama para mantenerlo reclinado porque podrían causar asfixia. Y no coloques nada debajo de las patas de la cuna porque podría quedar en una posición inestable.

¿Puedo darle a mi bebé medicamentos para el resfrío sin receta médica?
La mayoría de los expertos dicen que no. La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés) recomienda a los pediatras que avisen a sus pacientes que los medicamentos para el resfriado sin receta no son efectivos en niños menores de 6 años y a veces pueden tener efectos secundarios peligrosos. Es importante que consultes con el doctor de tu pequeño y le preguntes qué te recomienda.

Ten presente que el medicamento para la tos y el resfriado no acortará el curso de la enfermedad ni tampoco servirá para prevenir otras complicaciones como por ejemplo, infecciones de oído o en los senos nasales.

Si tu hijo tiene fiebre, pregúntale al médico si puedes darle acetaminofén infantil (paracetamol) o ibuprofeno.

Nunca le des aspirina porque lo vuelven más propenso al síndrome de Reye, una enfermedad rara pero potencialmente mortal.

¿Qué tratamientos naturales o alternativos pueden ser de ayuda para aliviar los síntomas del resfrío en mi bebé?
Agregar unas pocas gotas de esencia de mentol, eucalipto o pino a un vaporizador o a un baño puede ayudar a que tu bebé se sienta menos congestionado (la mayoría de las tiendas naturistas venden esas gotas). Si tiene más de 6 meses, una solución diluida y tibia de té de manzanilla puede asimismo ser relajante.

Para más información, lee nuestro artículo donde te ofrecemos una lista de remedios naturales muy sencillos para tu bebé, que ayudan a aliviar los síntomas del resfriado y la gripe.

Ten cuidado: nunca uses en tu bebé la hierba china Ma Huang, también conocida como efedra o efedrina, que tiene efecto descongestionante. Su potencia puede variar ampliamente, y la Administración de Fármacos y Alimentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) la vincula con reacciones adversas en los adultos, como hipertensión arterial, arritmia, convulsiones, infarto y derrame cerebral.

Recuerda que es importante que siempre hables con tu médico antes de darle a tu hijo cualquier clase de medicamento.

¿Cuándo debería llamar al médico?
Si tu bebé tiene menos de 3 meses, debes llamar al médico cuando notes el primer síntoma de la enfermedad, en particular si tiene una temperatura de más de 100,4 grados Fahrenheit (38 grados Celsius) tomada en el recto o si tiene tos.

Si tu niño tiene entre 3 y 6 meses, el médico puede considerar conveniente que lo llames en caso de que la temperatura suba a 101 grados F (38,5 grados C); y si tiene más de 6 meses, a 103 grados F (39,5 grados C). Le puedes pedir al médico indicaciones específicas sobre cuándo llamarlo.

Independientemente de la edad que tenga el bebé, llama al doctor si observas alguno de los siguientes síntomas:
Una fiebre que dure más de dos días. Su tos empeora, respira muy rápido (más de 60 respiraciones por minuto) o con dificultad o bien, con un sonido sibilante. Estos síntomas podrían indicar la presencia de neumonía o virus sincitial respiratorio, una enfermedad respiratoria relativamente común pero potencialmente grave en los bebés menores de un año. Llora al succionar el pecho o el biberón, o se jala la oreja y se la refriega. También puede ser que llore de una manera poco común cuando lo pones a dormir. Esto podría indicar una infección de oído. Sus ojitos se pegan o están llorosos. Esto podría ser una señal de conjuntivitis. Excesiva irritabilidad o somnolencia poco usual, o cambios en sus hábitos alimenticios o de sueño. Tu bebé se pone peor en lugar de comenzar a mejorar después de cinco a siete días, o los síntomas del resfriado duran más de 14 días.

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