lunes, 8 de junio de 2015

AUXILIO MI BEBE TIENE UN DOLOR EN EL OÍDO!!!


La manera más fácil de saber si tu bebé tiene una infección de oído, o cualquier otra enfermedad, es observar los cambios en su estado de ánimo.

Si se pone irritable o comienza a llorar más de lo habitual, debes estar atenta a cualquier problema. Si tiene fiebre (sin importar si la temperatura es baja o alta) tienes otra señal importante. Las infecciones de oído tienden a aparecer después de un resfriado común o una infección sinusal, de modo que tenlo también presente.

También puedes notar los siguientes síntomas:
Tu bebé se toca o jala las orejas. Esta puede ser una señal de que le duele. (No obstante, los bebés se tocan las orejas por todo tipo de razones, de modo que si tu bebé parece estar bien, probablemente no tiene una infección de oído). Diarrea o vómitos. Un virus que produce infección de oído también puede afectar el tracto gastrointestinal. Disminución del apetito. Las infecciones de oído pueden causar malestar gastrointestinal. También pueden hacer que tragar o masticar sea doloroso. Es posible que notes que tu bebé se aparta del pecho o el biberón después de los primeros sorbos. Fluido amarillo o blancuzco que sale del oído. Esto no les pasa a todos los bebés, pero es una señal segura de infección. También indica que se ha desarrollado un pequeño orificio en el tímpano. No te preocupes: se cura por sí solo una vez tratada la infección. Mal olor. Emana un olor desagradable del oído. Dificultad para dormir. La infección puede ser más dolorosa para tu bebé si está recostado. ¿Qué tan comunes son las infecciones de oído?
Los niños padecen más infecciones de oído que cualquier otra enfermedad diagnosticada en Estados Unidos, excepto por el resfriado común. Alrededor de la mitad de los bebés desarrollan, por lo menos, una infección de oído al cumplir 1 año. Y tres de cada cuatro niños tienen, por lo menos, una infección de oído antes de cumplir 3 años.

¿Qué produce las infecciones de oído?
Una infección de oído la suele causar una bacteria, pero también la puede causar un virus. Surge cuando se acumula líquido en el área alrededor del tímpano y después se infecta.

Por lo general, cualquier líquido que se mete en esta área sale rápidamente a través de la trompa de Eustaquio, la cual conecta el oído medio con la parte de atrás de la nariz y la garganta. Pero si la trompa de Eustaquio está bloqueada (lo cual es común durante los resfríos, las infecciones sinusales o incluso debido a alergias en determinadas estaciones del año), el líquido queda atrapado en el oído medio.

A los gérmenes les gusta crecer en lugares oscuros, cálidos y húmedos, así que un oído lleno de líquido constituye un caldo de cultivo perfecto. A medida que empeora la infección, también empeora la inflamación dentro y alrededor del tímpano y, como consecuencia, el dolor.

La fiebre puede desarrollarse a medida que el cuerpo del bebé intenta combatir la infección. El término médico de esta condición es otitis media aguda, que es una inflamación crónica del oído medio con una acumulación de fluido, dolor, enrojecimiento en el tímpano y en algunas ocasiones fiebre.

Usar chupón (chupete) puede incrementar el riesgo de infecciones en el oído medio en bebés y niños pequeños. En un estudio se encontró que la incidencia de ese tipo de infecciones era 33 por ciento menos en bebés que no usaron chupones.

Los bebés y niños son particularmente susceptibles a las infecciones de oído porque sus trompas de Eustaquio son cortas (alrededor de 1/2 pulgada o 1 centímetro y medio) y están en posición horizontal. A medida que los niños crecen y se convierten en adultos, las trompas triplican su longitud a 1 1/2 pulgada (cerca de 4 centímetros) y adquieren una posición más vertical, de modo que el líquido puede drenar con mayor facilidad.

¿Cuándo debo llamar al médico?
Llama al médico ante el primer signo de infección. El doctor necesitará examinar el oído del bebé con un instrumento llamado otoscopio. Un tímpano enrojecido, inflamado y que posiblemente esté escurriendo algún fluido, es muy probable que esté infectado.

El doctor también podría verificar si el tímpano se mueve en respuesta a un aparato llamado otoscopio neumático, que suelta un breve chorro de aire en el oído. Si no se mueve, es una señal de que el fluido se está acumulando en el oído medio y este podría estar infectado.

¿Cómo tratará el médico la infección de oído de mi bebé?
Cuando las infecciones de oído se presentan en niños mayorcitos, los médicos algunas veces les piden a los padres que observen cómo se desarrolla la enfermedad, antes de ofrecerles un tratamiento. Pero cuando los niños son menores de 2 años, los médicos a menudo prescriben un antibiótico. Además, posiblemente te recomendará que le des a tu bebé acetaminofén infantil o ibuprofeno (si tiene al menos 6 meses de edad), para ayudar a aliviar el dolor.

Nunca le des aspirina a un bebé. La aspirina puede hacer que sea más susceptible al Síndrome de Reye, un trastorno poco común pero potencialmente mortal.

Asegúrate de darle el ciclo de antibióticos indicado en su totalidad y de hacer un seguimiento en la consulta al cabo de unas pocas semanas, para que se pueda determinar si la medicina surtió efecto.


Averigua qué puedes hacer para evitar las infecciones de oído en el futuro.

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