lunes, 23 de marzo de 2015

¿CÁRGALO POCO PARA QUE NO SE ACOSTUMBRE?

 Qué pasa con los consejos y sugerencias relacionados con el acostumbrarse o con el no acostumbrarse a los brazos?

La mayoría de padres y madres escuchamos y leemos consejos que recomiendan no hacer según qué cosas para que no se acostumbren y otros que recomiendan hacer algunas otras para que sí se acostumbren.

El problema es quién o qué determina cuáles son las cosas a las que se tienen que acostumbrar y cuáles son las que no deberían hacerse rutinarias, para evitar acostumbrarse.
En algún momento ha recibido este consejo de boca de algún familiar, amigo, conocido, pediatra, enfermera, psicólogo, cajera, señora mayor que se acerca a ver al bebé, señora de la limpieza de la escalera u otros.

El contacto piel con piel entre la madre y el bebé es altamente beneficioso para ambos. Estudios científicos dan cuenta de que este vínculo estimula el desarrollo cerebral del niño, le ayuda a seguir un patrón de sueño nocturno, reduce la ansiedad y los dolorosos cólicos del lactante. No siempre es malo que se acostumbren a algo y, en este caso, no puede ser malo acostumbrarse a que tus padres te lleven en brazos, porque no hay nada que ofrezca más protección, más cariño, más calor y más autoestima que el que tus padres cuenten contigo teniéndote cerca de ellos, de su corazón y de sus besos.

El tacto de los bebés está distribuido en todo el cuerpo y tocarles es un modo perfecto de proporcionarles estimulación. Se sabe que los bebés que son acariciados y que reciben masajes (por eso es tan conocido y recomendado el masaje infantil) aumentan más de peso y sufren menos enfermedades. Es evidente, entonces, que cogerlos en brazos es una práctica totalmente recomendada.

Los niños se calman al sentir tan cerca la respiración de mamá, los latidos de su corazón, el sonido de su voz y el caminar rítmico.

No malcrías a tu bebé cuando lo cargas, lo haces sentir amado. Contrario a la percepción generalizada, tener a un bebé en los brazos no lo hace caprichoso, si bien tendrás que dedicar más tiempo a satisfacer su necesidad de contacto.


Es muy importante que le expreses tu amor a través de los abrazos y mensajes, así tenerlo cerca de tu cuerpo para trasladarlo, dormirlo o darle de comer. Los cochecitos y corrales déjalos para cuando tu peque esté más grandecito, en los primeros meses de vida él/ella necesita tus brazos y, claro, los de papá y sus abuelitos. 

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